Man Eater - Alexander Whitrow (2025)
Erica (Seraphine Harley) es ingresada a un psiquiátrico después del juicio penal por la muerte de un hombre. Es un rudo corto australiano, disponible en YouTube, cuya intención me parece poco clara. En menos de quince días se confirma el diagnóstico de sociopatía y psicopatía por la falta de empatía y remordimiento. En otras palabras se le considera incurable. De modo que Erica queda encerrada de por vida. El filme hace un paralelo con un cuento de brujas que la misma Erica lee e interpreta. A la bruja se le presenta la opción de reconocer su calidad de bruja y morir ahorcada o negarse a ello y morir en llamas. La sociedad necesita chivos expiatorios y los elegidos pueden ser tachados y eliminados por brujería o por enfermedad mental, independientemente de las razones que motivan sus actos. Hay en el derecho, una figura que me parece totalmente absurda, en el que incluso quien reacciona en defensa propia tiene la obligación de medir que sus actos no constituyan un uso excesivo de la fuerza. En el caso de Erica, la joven menor fue atacada (intento de violación) por un médico, casado con dos hijos con excelente reputación en la comunidad y se pretende que ella deba sentir remordimiento por morder la traquea de su atacante y verlo desangrarse. Si el punto del corto es ver las veloces tonterías en que caen los psiquiatras al juzgar a un menor de edad que rechazó un ataque, me parece necesario aplaudir. Yo considero ilógico que alguien que haya defendido su integridad física tenga remordimiento por defenderse.
Pero si el corto busca convencer de existió un uso excesivo de la fuerza al dejar morir a un violador, no puedo estar de acuerdo. Evidentemente parece demasiado violento morder el cuello de alguien y arrancarle la traquea, pero no creo que alguien, un civil sin entrenamiento, que está siendo agredido, pueda o deba medir la respuesta que sus instintos le exigen. Otra cosa, un mundo aparte, es con los policías y militares que están entrenados para enfrentar la violencia.
Independientemente de las ideas que llenan el corto, Seraphine Harley y Ally Clarke, hacen un buen trabajo. La idea del guión de incluir la historia de la bruja y la canción de cuna Baa, Baa, Black Sheep, hacen de este corto de 24 minutos, una magnífica sorpresa. (Ab.)
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