Animals - Ben Affleck (2026)
Me da gusto que Ben haya aprendido el idioma de un mexicano, cosa fácilmente detectable cuando utiliza "mano" para hablar con Ramón (Luis Gerardo Méndez), el jardinero novio de la doméstica Cecilia. Pero elegir a Adriana Paz como Cecilia y Luis Gerardo como migrante ilegal es una jugada política que poco tiene que ver con el talento.
Adriana Paz tiene un maquillaje muy exagerado e interpreta a una migrante que me resulta chocante por su perversa simbiosis con Abigail, la señora de la casa y su supuesta devoción con su novio Ramón. No digo que sea falsa, es sólo que es un estereotipo molesto.
Luis Gerardo hace el rol de Ramón que antes de escapar de México fue un capataz de rancho, pero ni su físico, ni su actitud alcanzan para que su personaje parezca verosímil. Incluso en las escenas finales intenta caminar como heterosexual y no lo logra. Ni Woody el de Toy Story (1995) camina tan raro.
Las fallas en el elenco incluyen a Kerry Washington y Gillian Anderson. Kerry (¿Qué le pasó? Era guapa y luce destruida) hace de Abigail, la infiel esposa de Mark, una inclusión forzada que parece ordenada por ejecutivos de Netflix, pero quizá sea idea del propio Ben para recordarnos que JLo no es de fiar.
Y Gillian interpreta a Dayle, una usurera muy elegante que parece saber todo sobre secuestros, pero Gillian actúa igual que cuando interpretó a Bedelia du Maurier en la serie Hannibal, la misma voz, la misma pausa en las palabras, la misma frialdad sexy que en esta ocasión es un adorno innecesario.
La carrera política de Ben tiene futuro, se hace la víctima, padre ejemplar, macho deconstruido y se echa a la bolsa a mexicanos y afroamericanos. El final de la cinta es emocionante, pero se sostiene con alfileres. La historia tiene tantos huecos que prefiere concluir rápido para que el espectador no tenga tiempo de pensar.
Por ejemplo, justifica no explicar quien es Dayle diciendo que es mejor así, pero si piensas dos segundos, Mark debe saber que sus enemigos son los partidos republicano y conservador que no ven con buenos ojos un candidato independiente. Resulta demasiado conveniente que su secretario y amigo Sam (Steven Yuen) tenga a la mano el contacto de Dayle.
Un detalle lindo y acertado pero muy molesto es que Abigail considera a Cecilia como de la familia. Esa es la clásica frase de señora floja que depende de su ayudante, hasta para pelar un melón, pero es una frase tan vacía que da escalofrío. Mark es el esposo, parte indispensable en la familia de Abigail y ella le puso el cuerno. Así que ser de la familia no significa nada.
Por cierto, ¿alguien se acuerda de The Rip (2026)? En aquella cinta Ben era honesto en un grado tan ridículo como inverosímil, en contraste en Animals, es bastante listo para repartir dinero y quedarse con una buena tajada, porque aunque el filme no entra en detalles, Ramón, Abigail, Cecilia y Sam no pueden irse con las manos vacías. En resumen, como cinta entretiene, como sondeo político es una jugada maestra. (Ab.)
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