The Housemaid - Paul Feig (2025)
LA EMPLEADA, en Prime Video, es una grata sorpresa. No esperaba nada y terminé convencido. La cinta arranca con el cliché de la señora rica que ingenuamente contrata a una joven saludable, con buena actitud y mejor cuerpo para que le limpie la casa. En consecuencia, el esposo millonario evalúa la situación y considera que, como ha sido desde el inicio de los tiempos, "carne buena y barata, la de la gata". Hasta allí todo muy predecible, pero es justo cuando crees que ya no hay para dónde ir que la cinta comienza a ponerse buena. Debo aclarar que Sydney Sweeney no me parece bonita, sus ojos dormilones me desesperan y tampoco creo que Amanda Seyfried sea particularmente sexy con sus claros ojitos saltones. Es decir, creo que la elección de ellas como protagonistas es una genialidad. Tienen la edad y los atributos necesarios para sus personajes, pero esta reseña no es producto de la fascinación o la calentura. La señorita de los buenos jeans, luce cuerpazo, pero no es mi tipo. Y Amanda se mete tanto en la locura de su personaje que tampoco resulta muy atractiva. La carga sexual es toda para Sydney, pero no se abusa de eso. De cualquier manera, si algún elemento de tu familia la ve más de una vez, no es por la trama.
Quizá el eslabón más débil sea el Señor Winchester que es un millonario sin personalidad. Hasta el jardinero que aparece muy poco le roba cámara e incluso la chamaca gordita que hace ballet es más interesante.
Sobre lo que sucede después del cliché no quisiera ser específico para no arruinar la diversión. No obstante, la dinámica de poder está armada para complacer a un sólo lado de la sociedad y continuar polarizando.
Sydney demuestra que la cárcel es una escuela y que lo que bien se aprende nunca se olvida. La moraleja de la cinta parece ser algo así como: ¿estás al tiro o te falta barrio? Un guiño a la sororidad es incluido pero es una trampa para bobas. Con dinero baila el perro. (Ab.)
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