Bugonia - Yorgos Lanthimos (2025)
BUGONIA es una deliciosa nuez que encontré difícil de partir. Me llevó una noche de sueño y al menos otras cinco horas descifrar el mensaje de esta joya, aparentemente simple, que puedes ver en HBO Max. La historia es muy lineal y seguramente ya la escuchaste. Un par de raros, Teddy Gatz y su primo Don, secuestran a Michelle Fuller, la CEO de una empresa farmacéutica, porque están convencidos de que se trata de un extraterrestre que tiene sometidos a los humanos. El secuestro terminará en tragedia, pero la historia es tan detallada que, aunque la cinta es perfectamente clara, me quedé con la sensación de no haber entendido nada. La respuesta no está oculta, la dificultad consiste en que la trama es tan detallada envolvente que te distrae y es fácil pasar por alto lo importante. Primero lo cinematográfico y al final mi interpretación. Si no has visto esta maravilla, búscala y después, comparas impresiones y, por favor, deja tus comentarios.
La fotografía de esta cinta es tan cruda, tan directa que cuesta trabajo acostumbrarse a las primeras escenas. No parece una película, es como si alguien saliera a la calle a filmar la vida cotidiana con una cámara muy profesional. Ver a Jesse Plemons moviéndose en bicicleta y observar a la gente moviéndose en el estacionamiento de un supermercado es tan cotidiano que no parece cine.
La cinta comienza mostrándonos a un par de gringos muy gringos, organizándose para realizar un secuestro, y a una ejecutiva muy progre, de aspecto impecable, totalmente inmersa en la loca cultura del éxito empresarial. Después muestra el secuestro y allí la cinta se desacelera para entrar en un ciclo de confrontación entre las ideas de Teddy y las ideas Michelle. Esa parte, es un poco cansada, pero tiene por objeto que tú tomes partido.
Es allí, donde brillan Jesse Plemons y Emma Stone. Teddy es el conspiranoico total, no sólo ha estudiado, ha dudado de la interpretación de la realidad socialmente aceptada y se ha preparado para cambiar el mundo. Su cuerpo, su bicicleta y su casa son pruebas de su congruencia. Plemons se desintegra en su personaje. Su piel, su cabello, sus ropas y sus gestos, nunca dudas de que Teddy es real y está sufriendo.
Michelle es la prepotencia del sistema, sabe que su protección está afuera, que las instituciones y todo lo que consideramos civilización tiene como finalidad protegerla. Ella es una pieza importante de la economía. La encontrarán y castigarán a los primos. En Michelle hay una detalle, alguien así debe tener un chip de localización bajo la piel, ella creo que no lo tiene.
Don, el actor Aidan Delbis, es un caso peculiar. Esta es su primera película y dicen que es autista al igual que su personaje. Don es el corazón. No quiere dañar a nadie, pero es obediente y la obediencia no es una virtud. Don es un enorme peluche que necesita amor.
Un detalle genial de los primos es que al igual que John Travolta y Samuel L. Jackson se preparan para entrar en personaje en Pulp Fiction, Teddy y Don se visten de traje para interrogar a Michelle. Es decir, cuestionan estar frente a un humano pero respetan la máscara del CEO. Ellos quieren estar al nivel de poder exigir y para eso utilizan el traje sastre como muleta. A todo esto se suma una música inquietante, casi molesta. Para mí gusto es demasiado alta respecto del volumen de la voces, pero curiosamente nunca dificulta seguir los diálogos, o quizá no lo noté porque la ví subtitulada.
La pista más grande para interpretar la cinta es su título. BUGONÍA significa nacido de un buey. ¿Recuerdas tus clases de etimología? En BUCÉFALO, Bous era buey y kephale, cabeza. En EUGENESIA, Eu era bien, y génesis, origen o nacimiento. Así que si le preguntas a Google sobre la Bugonia, encontrarás lo siguiente: la bugonia era un ritual en el que se creía que las abejas surgían por generación espontánea a partir del cadáver en descomposición de un buey o un toro sacrificado. La idea de que la vida puede nacer de la muerte o del caos. Con el tiempo, la palabra pasó a utilizarse en la historia de la ciencia para designar cualquier teoría o creencia sobre la generación espontánea de insectos a partir de materia muerta (yo diría animales muertos).
Ahora daré mi interpretación. Los humanos tendemos la tendencia natural a creer que somos bienintencionados. Rousseau hablaba del buen salvaje que se corrompe y traiciona su naturaleza en la sociedad. Pero la historia de la humanidad indica lo contrario. Basta contar las guerras que se están peleando hoy y contar los muertos que deja la vida cotidiana. La principal causa de muerte del humano es otro humano. El ser humano es malo, pero aceptarlo va contra nuestra naturaleza.
La cinta hace una declaración incuestionable: lo que tiene lógica no es necesariamente cierto y lo cierto no siempre tiene una lógica evidente. Es decir, la ciencia, el conocimiento humano avanza muy lentamente, en la primaria me enseñaron en algún momento se consideró que los átomos eran la partícula más pequeña de la materia, pero mientras me enseñaban eso ya era de conocimiento popular que los átomos estaban formados por electrones, protones y neutrones. Hoy, años después, se sabe que hay otras subpartículas que no eran conocimiento estándar mientras cursaba la preparatoria.
En otra palabras, el conocimiento científico avanza y lo que hoy se considera verdad, mañana dejará de serlo porque sabremos un poco más. Si los griegos pensaban que el sacrificio de un toro originaba abejas, hoy estamos seguros de que no es así. La teoría de existen extraterrestres como seres superiores a los humanos, hoy es sólo un ejercicio de la imaginación pero quizá algún día se descubra que esa idea se parece demasiado a la verdad. Julio Verne imagino aparatos que se movían bajo el agua y naves espaciales que hoy son realidad. En la cinta, Teddy no sólo imaginó seres extraterrestres viviendo entre nosotros, pudo probar que su teoría es real.
Otro punto de la cinta es que la verdad no es siempre bienvenida entre los humanos. Somos seres crédulos y aquello que aprendimos siendo niños es muy difícil de superar. Nunca cuestionamos a fondo nuestra realidad y somos inseguros, así que si descubrimos algo, tenemos miedo de decirlo por miedo al rechazo, por miedo a molestar a otros, por miedo a ser señalados. En Bugonia es muy obvio que la farmacéutica está experimentando con humanos y preferimos asumir que lo que hacen es correcto y ético porque cuestionarlo resulta incómodo.
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