
Ya saben que, para mí, todo lo que llega a plataformas en lengua italiana merece un intento, con excepción de las telenovelas. Netflix subió IL FALSARIO y aunque su onda retro luce un poco sucia, el filtro sepia / ámbar que tanto critican los mexicanos es usado todo el tiempo, la historia es lo suficientemente buena para mantener la atención. Lo primero que sorprende es que comienza con una muerte y el muerto nos relata como sucedió esto. Me recordó esa cinta del demonio que pelea con Denzel Washington, Fallen (1998), pero como no sabía absolutamente nada de la cinta, pensé que podría tratarse de un caso de narrador poco fiable, esas cintas en que quién cuenta la historia tiene una versión alterada de la realidad y es la que conocemos durante casi toda la cinta hasta que la realidad se impone y descubrimos sus mentiras. El título empujaba hacia esa versión. Debo confesar que la ropa y el arreglo personal de los personajes (ropa, cabello, patillas y bigotes) no fueron de mi agrado, pero la música disco, incluida Rasputín de Boney M,
compensó todo y la idea de poder copiar cuadros me fascinó. Quizá eso fue lo más interesante, ver las reproducciones del "Retrato de Paulette Jourdain" de Modigliani o "Napoleón cruzando Los Alpes" de Jaques-Louis David. La historia es sobre tres amigos Toni (pintor), Vittorio (sacerdote) y Fabio (mecánico), nacidos en Rieti (pueblo a 80km al norte Roma) que muy jóvenes van a Roma para buscar su futuro. Vittorio se alinea con la doble moral de la Iglesia y progresa lentamente, Fabio se hace de las Brigadas Rojas y Toni conoce a una galerista que lo convierte en falsificador.
Todo va bien para Toni y Vittorio, pero Fabio involucra a Toni en política y después será la pintura la que llame la atención de los políticos. Todo lo que tocan los políticos se hace mierda. Finalmente será Toni quién termine arrastrando a Vittorio.
¿Hay una moraleja? Supongo que sí pero no puedo decidir cuál se ajusta mejor. Opciones: 1) Si no estás en la mesa, estás en el menú; 2) Nunca juegues limpio dónde todos los demás hacen trampa; o 3) No confíes en nadie.
La única certeza es que la política es un juego sucio, pero supongo que eso lo sabe la humanidad desde que Brutus colaboró para matar a Julio César, asunto que vale la pena recordar ya que apenas el 15 fue el Idus de Marzo. Tertium non Datur (Ab.)
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