Constantine - Francis Lawrence (2005)
CONSTANTINE, en Claro Video, resulta refrescante a 20 años de su estreno comercial. Es cierto que sus efectos especiales lucen inacabados hoy, pero es divertido ver a Rachel Weisz, Shia LaBeouf y Keanu Reeves tan jóvenes. Además da gusto ver a Peter Stormare, Tilda Swinton, Djimon Hounsou, Gavin Rossdale y Pruitt Taylor Vince y resulta entretenido pensar que algunos de estos actores alcanzaron otros proyectos importantes y fama aunque aquí eran relleno. Dicen que es adaptación de un cómic, pero yo no lo conozco. La cinta comienza con el descubrimiento en México de la lanza del destino envuelta en la bandera nazi, pero la historia es sobre una detective y una especie de exorcista aficionado que intentan explicar el suicidio de la hermana gemela de la detective y descubren que se está cocinando una revuelta demoniaca. Es cierto, suena muy alocado pero no lo es tanto en realidad. Esta película parece copiar un poco de The Matrix (1999). ¿Alguna vez te has preguntado cómo fue que los humanos del pasado llegaron a pensar en la existencia del Diablo y sus demonios? ¿O quién invento el Cielo y el Infierno? ¿O dónde están?
Esta cinta es para católicos. Supongo que un japonés budista o taoísta se quedaría en blanco. Es conveniente que sepas quién es el arcángel Gabriel y su jerarquía en los cielos. También es bueno que sepas que, en la tradición católica, los suicidas van directo al infierno.
Dato curioso: El limbo existió hasta abril de 2007, era el sitio al que iban los niños que morían sin ser bautizados. Por niños entiéndase desde recién nacidos hasta seis o siete años, inocentes digamos. No era para todos los menores de edad, los adolescentes llenos de hormonas y malos pensamientos que ya son sujetos del sacramento de la confesión no podrían entrar.
Quizá sea necesario también conocer la historia de Job en la Biblia; los mitos sobre el poder de los espejos como portales o trampas y recordar que hay pocos personajes (además de Jesucristo) que han visitado el infierno y han vuelto. Pero incluso si no sabes nada entenderás el juego. Esto es una batalla del bien y el mal.
Aunque quizá sea sólo una bonita y compleja representación de la irresponsabilidad humana. Es más fácil echar la culpa al Diablo que aceptar que hacemos lo que hacemos conscientes de las consecuencias y no nos importa. El cielo y el infierno viven en tus pensamientos. (Ab.)
Si te gustó esta reseña, compártela o visita el infierno.







Comentarios
Publicar un comentario