Un Poeta - Simón Mesa Soto (2025)

UN POETA, en HBO Max, es una de esas cintas latinoamericanas que te recuerdan que naciste en el tercer mundo y explota ese tren del mame hasta que te parece divertido, mientras te hiere ser tercermundista. Pero la herida te sirve de motivación y no de consuelo. La historia es simple, un hombre, Oscar Restrepo, que fue poeta y podría cantar, muy desafinado, las de José-José (Yo que fui tormenta, yo que fui tornado), está en plena depresión viviendo en la casa de su madre enferma y bebiendo lo que puede cuando puede. Ha vuelto a ser un niño pero un niño alcohólico y mugroso que no se baña, ni se peina ni se corta el cabello ni se rasura porque es demasiado intelectual para esas cosas. Tuvo una pareja y tiene una hija adolescente que siente lástima por él, quizá un poquito de asco o no sabe. Su madre está hasta el copete del feo hijo cuarentón pero su amor de madre no le permite echarlo a la calle y sus hermanos lo regañan como si fuera un perro que sale a comer mierda. Oscar se encierra y dice que se quiere morir pero no se mata ni se muere ni nada. Todo mal, pero si le pones un micrófono delante, no le para el hocico, tiene mucho que decir. La hermana le consigue una chamba dando clases de bachillerato, pero él es un poeta y no quiere hacer eso. ¿Qué quiere? No sabe.

La familia logra obligarlo a dar las clases y en esas lecciones descubre a una adolescente de nombre Yurlady que se avienta unos poemas muy simples pero muy naturales, son poemas salvajes, pequeños como brotes que asoman de la tierra, pero muy honestos. Esos poemas bastan para que Oscar piense que ha descubierto a la próxima gran poetiza. Así que hace lo posible por ayudarla. Pero no será fácil. Yurlady vive en un cuarto de azotea con su madre, su abuela, su tío, sus hermanos y un montón de sobrinos. ¿Qué quiere Yurlady? No sabe. No cuento más para no arruinar la historia.

La película es una pesadilla muy divertida. Oscar es medio torpe y la gente con que se junta apenas lo soporta. El tipo tiene gran corazón y soporta que le digan cosas horribles, la mayoría verdades, directo en la cara. Lo creen y se cree un fracasado. Por fracasado me refiero a esa idea tonta que tenemos en Latinoamérica de que si el hombre no es un macho proveedor es desechable. El tipo no tiene dinero pero siempre es generoso. La cinta parece una historia de autoayuda o de lo importante que resulta tocar fondo para reconstruirse. 

La vida es lo que es, a nadie pregunta y a nadie brinda atajos. Al tiempo que muestra que el dinero es el nuevo Dios, quizá el único que reconoce el mundo, la cinta sabe darle dignidad a las letras. Muestra el valor de tener una mente amueblada. Es cierto que todos podemos caer, pero la diferencia entre levantarse o quedarse tirado es una mezcla de ilusión, voluntad y saber.

En el fondo de la historia, el feminismo de baqueta es encuerado como una herramienta destructora, al tiempo que es exhibido como un pretexto en venta. ¿Cómo se protege Oscar del me too colombiano? ¿Cómo deberían protegerse todos los humanos de las ideologías comecerebros? La verdad nos hará libres. Tal afirmación puede leerse de modo práctico al tiempo que resulta una afirmación metafísica.

No voy a mentir. La cinta me parece tristísima, casi pornomiseria, pero mi edad me permite reírme de lo ridículo de nuestras sociedades que son exageramente familiares y radicalmente materialistas pero recurren a movimientos e ideologías de supuesta reivindicación que transforman a personas comunes y corrientes en víctimas profesionales enfocados en arañar recur$o$. Con esas bases resulta sorpresivo que el final es casi alegre o al menos esperanzador.

La cinta puede resultar odiosa o divertida, según tu estado de ánimo, pero es tan realista que incómoda. Somos una sociedad que carga con el absurdo orgullo de la madre luchona que deja a sus hijos al cuidado de los abuelos. Mal por los abuelos que toman cargas que no les corresponden, mal por las jóvenes madres que descuidan a sus hijos por trabajar, mal por los hijos cuyas metas son cada vez más limitadas, mal por el sistema que no es capaz de brindar guarderías ni la educación sexual suficiente para usar eficazmente métodos anticonceptivos, ni la formación necesaria para pensar si tener hijos es una meta medianamente razonable. Mal por el padre ausente. Mal por el amor que es usado como pretexto para mentir sin sentirse culpable. El amor es el peor pretexto de todos. (Ab.)

Si te gustó esta reseña, compártela con un pejezombie. 

Sí, todavía hay muchos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

The Rip - Joe Carnahan (2026)

Sirat - Oliver Laxe (2025)

Elyse - Stella Hopkins (2020)