Le salaire de la peur - Henri-Georges Clouzot (1953)
EL SALARIO DEL MIEDO es una película de acción con un molde que no sigue el estándar de Hollywood. La película comienza mostrando la convivencia en el único restaurante bar del pueblo sudamericano Las Piedras, cuya única fuente de riqueza es el petróleo. Los allí reunidos, todos pobres, vagos, cartuchos quemados, delincuentes o desempleados se refugian del calor bajo el techo del local abierto, mientras buscan la manera de robar o ganar algo para beber. Nadie intenta irse porque el pueblo está muy aislado, de modo que salir es muy caro. Es más fácil salir por avión que por tierra. Un hombre con visa americana ruega al piloto que lo lleve antes de que su visa expire y promete pagar con el fruto de su trabajo. Mario, un francés alto y fuerte, comparte habitación con Luigi, un italiano regordete y alegre que trabaja en la construcción. Mario se aprovecha del amor de Linda, una mujer, casi esclava, que trabaja en el bar, para obtener cigarros y dinero. Pero la situación de Mario cambia cuando del avión baja Jo. El recién llegado es un viejo y gordo francés que escapa de la ley pero sabe que aparentando ser alguien importante obtendrá una nueva oportunidad. Mario y Jo son un asco, son prepotentes y se sienten superiores a todos por el sólo hecho de ser franceses.
Aunque no tienen dinero, ni trabajo, están a la caza de una oportunidad. Mario está muy impresionado con Jo, pero es evidente que Jo es sólo un timador cuya suerte se ha acabado. Mario incluso traiciona a su ¿amigo? Luigi para quedar bien con Jo.
Uno de los pozos petroleros estalla causando muertos y heridos. El pueblo parece querer organizarse para hacer que la compañía, además de indemnizar a los afectados, mejore las condiciones de trabajo y los salarios. Dicen: ellos se llenan los bolsillos y nosotros ponemos los muertos.
Pero lo urgente es apagar el pozo. Así que los jefes se reúnen y deciden que contratarán gente para traer la nitroglicerina necesaria para poner fin al incendio. No usarán a empleados regulares porque otro accidente podría convertirse en una rebelión.
Tras unas pruebas, se decide que la nitroglicerina viajará en dos camiones con media hora de diferencia, uno extra grande a cargo de Mario y Jo, y otro más pequeño a cargo de Luigi y Bimba. Los hombres deben viajar con extremo cuidado porque cualquier bache en esas carreteras poco transitadas podría significar una explosión.
Aunque la idea es que todo sea muy realista, hay tomas tramposas y cosas poco verosímiles. Pero la calidad artesanal de la cinta logró que esos detalles no me importarán. Un hueco grande es la utilización de la nitroglicerina, la dinamita es estable y fue patentada en 1867, así que no hay razón aparente o explicada para usar nitroglicerina.
De cualquier manera, la cinta logra alguna secuencias interesantes y provoca interés en lo que sucede con los personajes. Resulta curiosa la inclusión de momentos de música y baile como detonadores de conflicto, yo pensaba que eso sólo pasaba en las fiestas familiares.
Me pareció muy interesante el modo en que resuelven ciertas dificultades y me obligó a pensar en cómo lo hubiera hecho yo. Creo que la cinta muestra el nivel de obediencia de los trabajadores. Nadie pensó en llevar un guía en bicicleta durante los trayectos nocturnos ni en montarse en el parachoques. Tampoco pensaron en drenar la acumulación de líquido en el camino creando un canal de desagüe.
La virtud principal de está película es que te pone a pensar. ¿Son así los franceses que se encuentran fuera de su país? ¿Todos los países americanos dependen de los gringos para explotar su petróleo? ¿El dinero es lo más importante en la vida? ¿Por cuánto estás dispuesto a arriesgar la vida? ¿En qué vale la pena usar el dinero? Este filme pudo haberse ambientado en México. (Ab.)
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