Project Hail Mary - Phil Lord & Christopher Miller (2026)
Si algo tiene de genial esta cinta es que el ser extraterrestre no está construido como los de Star Wars. No es un animal que funciona como un humano. El extraterrestre, al igual que en Arrival (2016), tiene su propia atmósfera, entiende la materia, el espacio y el tiempo de otra manera y tiene conocimientos diferentes a los humanos.
Otra cosa rescatable es que el concepto de vida que utilizamos los humanos es ridículo. Para nosotros la vida es comer, cagar, reproducirse y morir. Si esa vida estamos buscando, quizá no la encontremos nunca. La vida debería ser un concepto diferente, más amplio. Para mí, una piedra estaría viva si estuviera consciente de su existencia, aunque jamás se alimente o se reproduzca.El resto, es el mismo discurso de siempre, nos vamos a quedar sin planeta y ya no hay tiempo para salvarlo. Sacrifiquemos unos humanos tontos capaces de dar su vida para que la humanidad no se extinga. De risa loca, ese astronauta se hubiera suicidado con un cable a los dos días de despertar.Sinceramente, nunca jamás he escuchado a un niño que sueñe con ser astronauta, igual que nunca he escuchado a niño soñar con ser mesero. Supongo que son oficios igual de ingratos. Quizá, en México, los niños no creen en pendejadas y la realidad les dice que ser astronauta es para idiotas. ¿Quién, voluntariamente, sacrificaría su vida por la humanidad? El mundo es maravilloso, los humanos no tanto. Absurda pero entretenida. Bendito Dios no se toma en serio. (Ab.)
Si te gustó esta reseña, compártela con tus hijos.






Comentarios
Publicar un comentario